China es el primer exportador mundial y la segunda mayor economía mundial, muy cerca de la de los EE.UU., desde 2010. Desde 2021, China es el segundo socio comercial de la UE, por detrás de EE.UU., y la UE es el mayor socio comercial de China.
En el Consejo Europeo de junio de 2023, los Estados miembros de la UE reafirmaron el enfoque político multifacético de la Unión hacia China, tal como se expone en la perspectiva estratégica de 2019. China es, al mismo tiempo, un socio, un competidor y un rival sistémico. Además de un socio estratégico, China es también un competidor muy importante de la UE. En este sentido, la UE debe garantizar la igualdad de condiciones en sus relaciones con China, a través de todos los instrumentos y mecanismos disponibles para defender sus intereses. La relación económica de la UE con China está desequilibrada, tanto en términos de flujos comerciales como de inversión, debido a una importante asimetría en la apertura del mercado chino respecto al europeo. Según el FMI, el uso de políticas industriales por parte de China —en particular, el apoyo a sectores prioritarios— tiene un impacto en sus socios comerciales.
En este sentido, la UE debe garantizar la igualdad de condiciones en sus relaciones con China, a través de todos los instrumentos y mecanismos disponibles para defender sus intereses.
En la actualidad existen más de 60 diálogos entre la UE y China. Los temas comerciales se abordan en las reuniones anuales del Diálogo de Política Comercial y de Inversiones, en el Diálogo Económico y Comercial de Alto Nivel y en las Cumbres UE-China, las cuales, a priori, tienen carácter anual. El Diálogo Económico y Comercial de Alto Nivel establece un canal estratégico de comunicación, a nivel ministerial, en temas relacionados con la cooperación económica, comercial y las inversiones, y cubre una serie de áreas que afectan al desequilibrio de la balanza comercial UE-China (acceso al mercado, derechos de propiedad intelectual, contratación pública, medioambiente, alta tecnología y energía).
En materia de apertura de los mercados de contratación pública, China tiene compromisos muy reducidos. Desde 2007, China está negociando su adhesión al Acuerdo Plurilateral sobre Contratación Pública de la OMC (ACP o GPA, por sus siglas en inglés, Government Procurement Agreement).
La protección de los derechos de propiedad intelectual en el ámbito del comercio, y especialmente su observancia, es otro de los campos de mayor preocupación en las relaciones comerciales con China. Para encauzar esta materia, la UE mantiene un Diálogo UE-China en materia de propiedad intelectual. Los temas tratados se centran en la necesaria revisión de la Ley de Marcas, en secretos comerciales, protección de datos, copyright y cooperación en nuevas tecnologías para la protección de los derechos de propiedad intelectual. Los principales problemas que afectan a las empresas españolas son los registros de mala fe y la utilización de patentes sin licencias.
El 1 de marzo de 2021 entró en vigor el Acuerdo entre la UE y China relativo a la protección de las Indicaciones Geográficas de los vinos, bebidas espirituosas y productos agrícolas y alimenticios. Este Acuerdo protege inicialmente 100 indicaciones geográficas europeas en China y 100 indicaciones geográficas chinas en la UE contra las imitaciones y la usurpación de nombre. Entre estas 100 indicaciones geográficas europeas protegidas, hay 12 españolas.
Otro hito en las relaciones UE-China fue la consecución, en diciembre de 2020, de un acuerdo de principio en materia de inversiones (EU-China Comprehensive Agreement on Investment-CAI). Estas negociaciones se lanzaron en 2013, con ocasión de la 16ª Cumbre UE-China. El objetivo inicial era mejorar el acceso de los inversores europeos al mercado chino y conseguir un acuerdo de protección de inversiones que sustituyese a los bilaterales que mantienen los Estados miembros de la UE con China. Tras varios años sin apenas avances, las negociaciones se intensificaron en 2020, logrando una mayor involucración de China en las últimas semanas del año. Finalmente, el 30 de diciembre de 2020, tras siete años y 35 rondas de negociaciones, se alcanzó un principio de acuerdo entre la UE y China. El cierre de las negociaciones supone un primer paso hacia la celebración del Acuerdo. El resultado alcanzado en el CAI se fundamenta en tres pilares: acceso a mercado, mejora de las condiciones de competencia (Level Playing Field) y desarrollo sostenible. La aprobación y ratificación del CAI estaba prevista a finales de 2021 o principios de 2022. No obstante, el proceso legislativo interno de la UE para la aprobación del CAI fue suspendido en mayo de 2021, hasta que China retirase las sanciones contra determinados miembros del Parlamento Europeo. La tramitación del Acuerdo sigue en suspenso.
Por otra parte, en 2021, China empezó a aplicar medidas comerciales unilaterales contra Lituania, principalmente, a las mercancías exportadas por empresas lituanas o a las mercancías con componentes lituanos exportadas por empresas de otros Estados miembros de la UE. Lituania calificaba estas medidas de presión económica por motivos políticos, como ejemplos de coerción económica, llevada a cabo de forma poco transparente, a través de múltiples canales, y en violación de los principios de la OMC y de las normas internacionales. De esta manera, en enero de 2022, la UE inició un procedimiento de solución de diferencias en la OMC. El panel se conformó el 20 de diciembre de 2022. El 29 de enero de 2025, se aceptó la solicitud de la Unión Europea de suspender sus trabajos.
China es país miembro de la OMC desde 2001.
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